Cosas de cables
abril 10, 2011
Volvía un día pronto a casa, cuando encuentro a mi madre, laboriosa como pocas, terminando una limpieza a fondo de mi cuarto; tanto es así que se podía operar quirúrgicamente a alguien allí sin miedo a contraer ningún tipo de enfermedad. Sin embargo, se terciaron malas noticias.
Hola hijo. Estaba fregando y, sin querer, he tirado con la fregona de unos cables, por lo que el router ha caído al suelo, y ahora sus lucecitas parpadean.
Aplico la regla #1 en estos casos y reinicio el router. Pero persiste el problema. Mala pinta. Mi ordenador se conecta al router, y éste indica un fallo “No se puede iniciar conexión PPP”. Uf, suena a teoría de redes. Parece grave.
No hay nada que hacer en principio. Todo apunta a que la caída del router le ha afectado en sus componentes. Era menester llamar al Soporte al Cliente para que nos trajeran otro router. La pereza invade mi cuerpo y lo dejamos pasar un par de días. Total, hay una red de un vecino abierta para este tipo de casos.
Así, en mi casa no se echa de menos internet. Pero sí el teléfono fijo, que funciona por VOip. Al final, tuve la gallardía de llamar a uno de esos teléfonos. Nos redirigen a otro, un 900. Tras saltar el filtro automático, me atiende un ser humano. Me hago pasar por un inocente profano de la materia (en verdad, lo soy, pero no me la van a colar fácilmente) y les digo que “Internet no funciona”.
Tras descartar los errores más comunes, decide el muchacho hacer un rastreo de la red para ver qué se cuece. Sinceramente, no me esperaba su respuesta:
Tras mi análisis, parece que el origen del problema está en la centralita. Acabó de hacer parte de la incidencia, he suspendido la facturación del servicio desde que ud. me dijo que lo perdió y le comunico que en cuanto puedan, le llamarán operarios de centralita para intentar corregir el problema. ¿Alguna duda, señor?
Ninguna, gracias. Por una vez, me sentí contento con el Servicio al Cliente (del que tanto se vitupera en Internet, muchas veces con razón) y por ello he de romper una lanza a su favor. Poco después me llamaron y siguieron realizando comprobaciones. Me dijo que se acercaría al servidor que exactamente me daba a mí cobertura, porque parecía que no daba señal.
Efectivamente, señor. El problema estaba aquí, en centralita. Inexplicablemente, estaba un cable desenchufado, y creemos que con esto se ha de resolver el problema. ¿Recibe ud. señal?
Pues sí, si que la recibo. Todo funciona ya. Qué alegría, qué alboroto. Todo esto no es más que una muestra del poder de una madre: en su casa tira sin querer el router, tensa los cables, y los desenchufa en la misma centralita. Así que cuidado y respeto hacia las madres.